Es posible que los profesores y los padres ya estén atormentados por la última jerga, pero el resto de la sociedad estadounidense también está a punto de entrar en la última acción de la jerga. Dictionary.com ha anunciado que ha elegido «67» -pronunciado «seis siete», no sesenta y siete- como Palabra del Año 2025.
¿Qué significa 67?
67 se ha convertido en uno de los términos de argot más comentados del año. Se trata de un curioso fragmento del código Gen Alpha que ha invadido las redes sociales, los pasillos de los institutos y los chats de grupo de todo el país. Su auge se remonta a «Doot Doot (6 7)» de Skrilla, el tema que dio al número su primera chispa cultural. A partir de ahí, se extendió rápidamente, impulsado por TikToks virales que mostraban momentos destacados del baloncesto y un clip inolvidable protagonizado por el ahora legendario «67 Kid». En pocas semanas, la frase se había escapado por completo de Internet, incluso los profesores intercambiaban consejos en línea sobre cómo conseguir que los alumnos dejaran de repetir «67».
¿Por qué eligieron 67 como Palabra del Año?
Cada año, la Palabra del Año de Dictionary.com captura una instantánea del mundo en movimiento. Las conversaciones que mantenemos, los cambios culturales y el lenguaje que define nuestro tiempo. Estas palabras son más que tendencias. Son indicadores de cómo pensamos, sentimos y evolucionamos. La selección no se basa únicamente en la popularidad. «Revela las historias que contamos sobre nosotros mismos y cómo hemos cambiado a lo largo del año». Y este año, todo apunta a una elección inequívoca: 67.
¿Qué metodología han utilizado para elegir la Palabra del Año?
Para identificar la Palabra del Año 2025, los lexicógrafos de Dictionary.com se sumergieron profundamente en los datos analizando titulares, tendencias de las redes sociales y patrones de búsqueda para descubrir el lenguaje que realmente dio forma a la conversación pública. Entre los innumerables contendientes, una palabra sobresalió por encima del resto. Las búsquedas de 67 empezaron a aumentar bruscamente en el verano de 2025. Y luego empezó a multiplicarse por más de seis desde junio, sin signos de desaceleración. Los datos muestran una historia clara: ese «67 que captó nuestra curiosidad colectiva».