Como el telón de fondo de un viejo cuento de hadas, este pueblo californiano parece sacado directamente de una antigua película de Disney. Con sus calles serenas, sus acogedoras casas a dos aguas y las flores que llenan el aire de fragancia, este lugar parece tan mágico como sus puestas de sol sobre el océano. Carmel-by-the-Sea, además de tener uno de los centros urbanos con más encanto del país, también está considerada la ciudad más acogedora de California, al menos según World Atlas.
Situada en la península de Monterey, Carmel-by-the-Sea se fundó como lugar de retiro para artistas y escritores a principios del siglo XX. La ciudad ha conservado su arquitectura de cuento y una iluminación mínima, lo que contribuye a su mágica atmósfera.

Pero, ¿qué es exactamente lo que la hace acogedora? Todo se reduce a las diversas y singulares tradiciones de Carmel, que realzan su encanto. Por ejemplo, no hay reparto de correo a domicilio, así que los residentes recogen su correspondencia en la oficina de correos, lo que crea reuniones informales que fomentan un fuerte sentido de comunidad.
Los perros son bienvenidos en casi todas partes, desde las tiendas a los restaurantes, lo que la convierte en una de las ciudades de California que más admiten mascotas. Clint Eastwood, uno de sus alcaldes más famosos, también contribuyó a forjar su carácter de pueblo pequeño centrado en la naturaleza.

Aquí no se permite que las casas muestren números, sino que las direcciones se identifican con nombres. Y con pocas luces en las calles, la ciudad brilla bajo las estrellas por la noche, dándole una calidad de ensueño. Además, Carmel alberga la Reserva Natural Estatal de Point Lobos, conocida por sus impresionantes paisajes y su abundante fauna.