Con la llegada del verano, el calor nos invita a pasar las noches al aire libre, ya sea alrededor de una hoguera, de fiesta o simplemente maravillándonos con las maravillas del aire libre y el cielo nocturno. Una de esas maravillas son las cautivadoras lluvias de estrellas.
La segunda semana de julio está marcada en el calendario de los aficionados a la astronomía como una de las más esperadas, ya que los cielos nocturnos se verán decorados por las centelleantes y mágicas estelas que podremos contemplar durante la lluvia de las Delta Acuáridas.
El fenómeno, según informa National Geographic, estará activo desde el 18 de julio hasta el 12 de agosto, y se prevé que alcance su punto álgido durante la noche entre el 29 y el 30 de julio. Este año, la luna creciente menguante se pondrá pronto durante las horas de máxima actividad, dejando los cielos oscuros e ideales para la observación de meteoros.
Los meteoros de las Delta Acuáridas del Sur tienden a ser débiles, y los observadores no suelen ver más de una docena o dos estrellas fugaces por hora. Para un espectáculo más espectacular, planifique la observación en agosto, cuando la lluvia de meteoros se superpone con las más brillantes Perseidas.
En la zona de Los Ángeles, los mejores lugares para verlas son el Joshua Tree National Park, conocido por sus cielos oscuros y su mínima contaminación lumínica; el Angeles National Forest, que ofrece un entorno tranquilo y oscuro a poca distancia de la ciudad; y el Anza-Borrego Desert State Park, donde los espacios abiertos y los cielos despejados crean las condiciones ideales para ver meteoros.
Aunque las lluvias de estrellas se ven mejor a simple vista, se recomienda utilizar un telescopio o incluso unos prismáticos para disfrutar al máximo de la experiencia.