Tras permanecer vacío durante décadas, Hawthorne Plaza por fin va a ser demolido. Los equipos de demolición empezaron a trabajar este mes en este extenso centro comercial de 35 acres, poniendo fin a un largo capítulo de deterioro, batallas legales e intentos fallidos de remodelación de una de las propiedades abandonadas más tristemente célebres de South Bay.
Cómo se llegó a esta situación
Hawthorne Plaza abrió sus puertas en 1977 y en su día contaba con grandes cadenas como J.C. Penney, The Broadway y Montgomery Ward como tiendas principales. Sin embargo, en 1994, el número de tiendas había bajado de unas 130 a menos de 90. J.C. Penney, la última de esas grandes cadenas que quedaba, cerró en 1998, y el centro comercial cerró por completo en 1999. Según The Daily Breeze, el centro comercial tuvo dificultades para competir con sus rivales. En los años posteriores, el recinto se convirtió en una especie de punto de referencia local por las razones equivocadas: plagado de intrusiones, vandalismo, vertidos ilegales y repetidos problemas de seguridad. También se ganó un nicho de seguidores como lugar de rodaje, apareciendo en producciones como «A todo gas: Derrapes en Tokio» y «Perdida».
En septiembre de 2025, el ayuntamiento consiguió una orden judicial permanente que obligaba a los propietarios a rehabilitar o demoler el recinto antes del 31 de agosto de 2026. Una orden judicial posterior, en julio de 2026, fijó un plazo más estricto, exigiendo que la demolición comenzara a más tardar el 14 de agosto de 2026.
¿Qué va a pasar ahora con este lugar?
Según el Plan de Trabajo del centro comercial Hawthorne , el recinto se va a demoler en diferentes fases, empezando por el extremo sur y avanzando hacia el norte. Según KTLA, las autoridades municipales han calificado la remodelación del recinto como algo esencial para revitalizar el centro de Hawthorne y aliviar las preocupaciones que llevan tiempo afectando a los barrios de alrededor.
Por ahora, no se ha concretado ningún plan oficial de remodelación, aunque en propuestas anteriores se han barajado ideas que van desde viviendas hasta un moderno centro comercial. Para un terreno que lleva casi 30 años vacío, la mera demolición supone un punto de inflexión importante para el barrio.