El Servicio de Parques Nacionales está evaluando oficialmente si un extenso tramo de la costa del condado de Los Ángeles podría pasar a formar parte del Sistema de Parques Nacionales. Se trata de una propuesta ambiciosa que podría convertir algunas de las playas más emblemáticas de la ciudad en un paisaje protegido a nivel nacional.
Y se invita al público a ayudar a decidir qué va a pasar a continuación.
Una parte fundamental de la cultura de Los Ángeles
Más allá de los platós de cine y los lugares emblemáticos, Los Ángeles siempre ha sido, en esencia, una ciudad de playa.
Su costa es una parte integral de la vida de muchos angelinos. Desde sesiones de surf al amanecer hasta paseos al atardecer, estas playas forman parte de la vida cotidiana. Son lugares de reunión, centros de fitness y refugios tranquilos, todo a la vez.
Ahora, esa importancia cultural y natural es el centro de un creciente esfuerzo federal para preservarla para las generaciones futuras.
Una costa de 35 kilómetros en estudio
El Servicio de Parques Nacionales ha puesto en marcha el Estudio de Recursos Especiales de la Zona Costera de Los Ángeles, el primer paso formal para determinar si esta región cumple los requisitos para obtener la categoría de parque nacional.
La zona de estudio se extiende desde Will Rogers State Beach hasta Torrance Beach, unos 35 kilómetros de costa a lo largo de la bahía de Santa Mónica. También incluye zonas clave de los alrededores como Ballona Creek, Baldwin Hills y partes de San Pedro, mientras que excluye el puerto de Los Ángeles al norte de Crescent Avenue.
A efectos de la evaluación, el límite se extiende generalmente desde la línea de marea alta hasta unos 200 metros tierra adentro. Esta zona no solo incluye playas, sino también humedales, senderos y hábitats urbanos de gran riqueza ecológica.
¿Qué es un Estudio de Recursos Especiales?
Antes de crear cualquier nuevo parque nacional, el Congreso necesita pruebas claras de que un lugar cumple realmente los requisitos para su designación. Ahí es donde entra en juego un Estudio de Recursos Especiales.
Este proceso, exigido por el Gobierno federal, evalúa si una zona cumple cuatro criterios clave: importancia nacional, idoneidad, viabilidad y la necesidad de que la gestione el Servicio de Parques Nacionales. También tiene en cuenta los recursos históricos, culturales y medioambientales, junto con las opiniones del público.
En el caso de Los Ángeles, el estudio se autorizó en virtud de la Ley de Asignaciones Consolidadas de 2023, que ordenaba al Departamento del Interior evaluar formalmente el potencial de la costa. Las conclusiones se presentarán finalmente al Congreso, que decidirá si se sigue adelante con la designación.
La opinión del público es una parte clave del proceso
Esta propuesta tiene tanto que ver con las opiniones de la comunidad como con la conservación. El Servicio de Parques Nacionales ha abierto un periodo de comentarios públicos hasta el 6 de abril, animando a residentes, visitantes y partes interesadas a compartir sus opiniones. Las reuniones públicas virtuales también han formado parte del proceso, ofreciendo información actualizada y oportunidades para hacer preguntas.
Las grabaciones de estas sesiones, celebradas el 11 de febrero y el 11 de marzo de 2026, están disponibles en línea, lo que te da la oportunidad de ponerte al día con el debate y entender mejor lo que está en juego.
El proyecto también cuenta con una página web específica donde se publican regularmente actualizaciones, convocatorias de reuniones y materiales de estudio. Los visitantes pueden consultar la información, explorar los documentos y enviar comentarios directamente al equipo de estudio.
¿Qué pasará a continuación?
No es un proceso rápido. El estudio seguirá recopilando datos y opiniones del público antes de hacer cualquier recomendación. A partir de ahí, el secretario del Interior presentará las conclusiones al Congreso.
Aunque los resultados apoyen la designación, crear un nuevo parque nacional seguiría requiriendo una ley del Congreso o una proclamación presidencial. Así que esto es solo el comienzo de un camino mucho más largo.
Para quienes la visitan ahora, es una oportunidad de verla en su forma actual antes de que, posiblemente, se convierta en uno de los parques nacionales más singulares de Estados Unidos.