A dónde van esos 20 millones de dólares
Los fondos recaudados se repartirán entre 10 organizaciones sin ánimo de lucro, cada una de las cuales apoya a mujeres, niñas, familias o comunidades de diferentes maneras.
Entre las beneficiarias se encuentra Baby2Baby, que proporciona artículos básicos como pañales, leche de fórmula, ropa y comida a niños necesitados. Además, la Black Mamas Matter Alliance, que apoya a las madres negras antes, durante y después del embarazo.
Entre las demás organizaciones que recibirán fondos se encuentran el National Women’s Law Center, el Center for Reproductive Rights, Planned Parenthood, el National Institute for Reproductive Health y Jhpiego.
La lista también incluye al Centro para la Salud Indígena de la Universidad Johns Hopkins, FreeFrom y la Alianza Nacional de Trabajadoras Domésticas. Juntas, estas organizaciones trabajan en temas que van desde la salud reproductiva y la justicia de género hasta el apoyo a las supervivientes de la violencia de género y a las trabajadoras domésticas.
Descubre más sobre cada organización sin ánimo de lucro aquí, en la web de Daisy Chain Fields.
Un festival inspirado en Lilith Fair
Daisy Chain Fields se creó teniendo en cuenta el legado de Lilith Fair. Rodrigo ya había elogiado anteriormente a las mujeres que estuvieron detrás de aquel festival pionero por ayudar a allanar el camino para las artistas femeninas y las cabezas de cartel de hoy en día.
Para su edición inaugural, Rodrigo se encargó personalmente de seleccionar un cartel en el que figuraban Chappell Roan, Doechii, Mitski, Garbage, The Breeders, Bikini Kill, Stevie Nicks y Sarah McLachlan, entre otras.
Las artistas también contribuyeron a que la recaudación fuera posible actuando sin cobrar, lo que permitió que una mayor parte de los ingresos del festival se destinara directamente a sus socios sin ánimo de lucro.
Con 20 millones de dólares destinados ahora a organizaciones que apoyan a mujeres y niñas, Daisy Chain Fields ha convertido su primer año en algo más que un gran evento musical. Ha generado una importante contribución benéfica que, como dijo French Gates, podría durar mucho más allá de una sola noche.