Desde pueblos alpinos hasta localidades de estilo danés, pasando por calles que bien podrían pasar por las de París, California está repleta de destinos que te hacen sentir como en una escapada europea, pero sin los controles de pasaportes ni las colas de la TSA en el aeropuerto de Los Ángeles (LAX). Si te apetece una escapada italiana sin tener que coger un vuelo de larga distancia, hay un encantador pueblo a orillas del mar que se ha ganado un apodo digno del Mediterráneo.
Situada en el norte de California, Sausalito suele denominarse «la Riviera italiana de California», gracias a sus coloridas casas en las laderas, su pintoresco puerto deportivo, sus cafeterías frente al mar y su ambiente costero relajado. Situada justo al otro lado del puente Golden Gate, esta joya junto a la bahía parece estar a un mundo de distancia del ritmo frenético de la ciudad, y ofrece a los visitantes una muestra de la dolce vita sin tener que salir del estado.
Por qué Sausalito es conocida como la Riviera italiana de California
Con sus casas de colores pastel que descienden en cascada por la ladera, sus vistas panorámicas al puerto y su paseo marítimo repleto de restaurantes, boutiques y galerías de arte, es fácil entender por qué Sausalito se compara constantemente con la famosa Riviera italiana. La localidad combina el encanto mediterráneo con el paisaje del norte de California, creando uno de los destinos de fin de semana más pintorescos del estado.
La mejor forma de descubrir la ciudad es simplemente paseando. Da un paseo por el Bridgeway Promenade, echa un vistazo a las librerías independientes, las galerías locales y las tiendecitas, o haz una parada en uno de los muchos restaurantes frente al mar para disfrutar de marisco fresco mientras contemplas la bahía de San Francisco.
En los días soleados, también puedes alquilar un kayak o una tabla de paddle surf para explorar la bahía de Richardson desde el agua, mientras estás atento a las focas comunes y otros animales marinos.
Si te apetece estirar las piernas, Sausalito también es la puerta de entrada a Marin Headlands, donde las rutas de senderismo costeras , los espectaculares acantilados, las playas recónditas y las vistas panorámicas están al alcance de la mano. Además , la ciudad es ideal para ir en bici, lo que la convierte en un destino muy popular entre los ciclistas que recorren el país.
La mayor comunidad de casas flotantes de California
Una de las atracciones más características de la localidad es su famosa comunidad de casas flotantes, la mayor de su tipo en California, con más de 400 coloridas viviendas que se mecen sobre el agua.
El barrio tiene sus orígenes en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, cuando las barcazas abandonadas y los barcos en desuso se transformaron en viviendas poco convencionales frente al mar. Con el tiempo, se convirtió en un refugio para artistas, escritores y espíritus libres, lo que consolidó la reputación bohemia de la localidad .
Hoy en día, los visitantes pueden pasear por los muelles para admirar la arquitectura ecléctica, las coloridas casas flotantes y las terrazas llenas de flores, mientras disfrutan de unas vistas panorámicas de la bahía.