En Los Ángeles, ahora se vigila más de cerca el aparcamiento cerca de los cruces. El Departamento del Sheriff del condado de Los Ángeles ha empezado a aplicar de forma activa la ley de «visibilidad» de California en las zonas patrulladas por el condado y en las áreas no incorporadas.
Esto significa que los agentes de aparcamiento ya están en la calle poniendo multas a los vehículos que se detienen demasiado cerca de los pasos de peatones, convirtiendo un hábito habitual de aparcamiento en una posible multa.
Cómo afecta la ley de visibilidad a los conductores
La ley de «visibilidad» toma su nombre de una idea sencilla: eliminar los «puntos ciegos» visuales cerca de los cruces para que los conductores y los peatones puedan verse antes de entrar en conflicto. Esta iniciativa de visibilidad es especialmente importante en todo el condado de Los Ángeles, donde aproximadamente el 36 % de todas las muertes de peatones en accidentes de tráfico ocurren directamente en los cruces.
En la práctica, la ley estatal prohíbe aparcar a menos de 20 pies del lado de acceso a cualquier paso de peatones, esté marcado o no, o a menos de 15 pies si hay una extensión del bordillo. Esta estricta restricción de seguridad se aplica de forma universal, lo que significa que se puede poner una multa incluso si no hay un bordillo pintado de rojo ni señales de aparcamiento.

Ese espacio está pensado para mantener las esquinas despejadas y las líneas de visión libres, sobre todo en barrios densamente poblados donde los coches aparcados suelen actuar como muros improvisados. Como lo que parece «lo suficientemente cerca» normalmente no lo está, se insta a los conductores a calcular la distancia a los pasos de peatones, que es más o menos la longitud de un todoterreno grande.
La norma en sí existe técnicamente desde el 1 de enero de 2025, pero su aplicación local solo ahora se ha vuelto sistemática sobre el terreno. Al mismo tiempo, las autoridades también están aplicando una ordenanza independiente sobre vehículos no conformes introducida en marzo de 2026.
Esta normativa local se centra en los vehículos de gran tamaño, comerciales o mal aparcados (concretamente, aquellos que superen los 20 pies de longitud, los 8 pies de anchura o los 7,5 pies de altura) en las zonas no incorporadas del condado.
Ambas normas conllevan una multa de 63 dólares, y la infracción por vehículo no conforme también puede suponer el remolque inmediato del vehículo, además de costosas tasas de almacenamiento y retirada.