Aunque aún no hay fecha fijada para la puesta en marcha de este proyecto de transporte pionero en la región, el tren bala que unirá la «Ciudad del Pecado» con la «Ciudad de los Ángeles» ya está dando que hablar. Con una velocidad máxima de 218 mph, conectará ambas ciudades en menos de dos horas, parando en cuatro estaciones. Además, el tren de alta velocidad supondrá un importante cambio positivo para el medio ambiente.
Según Brightline, la empresa que está detrás del proyecto, el tren totalmente eléctrico podría evitar la emisión de unas 400.000 toneladas de CO2 al año, lo que equivale aproximadamente a retirar de la circulación tres millones de coches.

El proyecto también podría reducir el número de kilómetros recorridos por los vehículos en casi 700 millones al año. Con menos coches en la carretera, disminuye la congestión del tráfico y mejora la calidad del aire. Esto hace que la ruta no sólo sea más rápida, sino también más limpia para las comunidades a lo largo del trayecto. Además, el tren podría sustituir al equivalente de unos 16.000 vuelos de corta distancia al año.
El proyecto también incluye tres pasos elevados para la fauna, diseñados para ayudar a los animales, especialmente a las cabras montesas, a cruzar las autopistas y las vías del tren con seguridad. Estas medidas demuestran un cuidadoso planteamiento de protección de las especies locales al tiempo que se construye un nuevo sistema de transporte.