El estado acaba de emitir una amplia orden ejecutiva que establece nuevas expectativas para el uso y la supervisión de la inteligencia artificial. La medida incluye una directiva para que el Departamento de Tecnología del estado elabore recomendaciones y buenas prácticas para marcar con marcas de agua las imágenes y los vídeos generados por IA o alterados de forma significativa.
Según la orden, las empresas que quieran trabajar con el estado también tendrán que demostrar que cuentan con medidas de seguridad para evitar el uso indebido de la IA (como sesgos, contenido ilegal o violaciones de los derechos civiles) para poder optar a los contratos. Las agencias revisarán cómo se regulan estas tecnologías y cómo se incorporan a los servicios.
La orden también tiene como objetivo ampliar el uso de la IA generativa por parte del estado para mejorar los servicios públicos, incluida una nuevaherramienta basada en IA que ayuda a los residentes a acceder a programas y prestaciones en función de acontecimientos de la vida, como crear una empresa o buscar trabajo.
Un marco más amplio para la supervisión de la IA

Esta medida forma parte de una tendencia más amplia en la política estatal sobre IA. En todo el país, muchos estados han introducido leyes que abordan diversos aspectos, como la transparencia algorítmica, la discriminación y los medios sintéticos.
La Leyde IA de Colorado exige evaluaciones de riesgos y avisos de transparencia para los sistemas de IA de alto riesgo que afectan a los consumidores en ámbitos como el empleo, la vivienda y la sanidad. Illinois ha aprobado una ley que obliga a las empresas a realizar auditorías de sesgos en los sistemas de decisión automatizados, y Texas ha promulgado leyes que abordan los deepfakes, incluyendo la obligación de revelar el contenido generado o manipulado por IA en determinados contextos.