El Fox Venice Theatre, en el 620 de S. Lincoln Blvd, que lleva mucho tiempo inactivo, podría tener por fin un nuevo inquilino. La semana pasada, Trader Joe’s presentó una solicitud formal ante el Departamento de Urbanismo de Los Ángeles para convertir el histórico cine de los años 50 en una tienda de comestibles de 1167 metros cuadrados.
La iniciativa llega tras años de incertidumbre sobre el futuro del lugar, que ha permanecido prácticamente vacío desde que terminó su etapa como mercadillo cubierto.
Historia del lugar: ¿de cine a supermercado?

El edificio es un bien histórico protegido con una historia operativa compleja:
- Inauguración (1951): Debutó como un teatro Art Déco de primera categoría gestionado por Fox West Coast Theatres. Se inauguró con un preestreno de la película«Meet Me After the Show», una producción de 20th Century Fox protagonizada por Betty Grable.
- La era del cine de reestreno (años 70): A medida que la industria cinematográfica cambiaba, el Fox se convirtió en una famosa «sala de reestrenos», especializada en cine clásico e independiente.
- Transición (años 80–actualidad): Tras un breve periodo como cine de autor, el teatro se convirtió en un mercadillo cubierto. Aunque el interior sufrió importantes modificaciones, la emblemática marquesina exterior permanece intacta.
Especificaciones del proyecto
Según los documentos presentados al ayuntamiento, la tienda propuesta contará con:
- Horario: de 8:00 a 22:00 todos los días.
- Superficie: Aproximadamente 1161 metros cuadrados.
- Retos urbanísticos: El local ha estado vacío durante varios años tras el cierre del mercadillo. Los promotores tendrán que adaptar la estructura del cine, sin ventanas y con techos altos, para cumplir con la normativa urbanística moderna y las necesidades logísticas de una tienda de comestibles.
¿Un renacimiento moderno?
La llegada a las instalaciones de Fox Venice encaja con la evolución estratégica de Trader Joe’s, una empresa que comenzó en Pasadena en 1967. Si se aprueba la solicitud de Venice, este local se unirá al cercano de Wilshire Boulevard como parte de una importante expansión en el Westside, dando por fin un uso permanente a uno de los monumentos históricos más controvertidos del barrio.
Para los vecinos de Venice, la idea de tener una tienda de comestibles cerca es una comodidad, pero la resurrección del sitio del Fox es todo un acontecimiento. A medida que el proyecto avanza por el laberinto de Urbanismo de Los Ángeles, una pregunta sigue en el aire: si finalmente abre sus puertas, ¿seguirán los compradores sintiendo el escalofrío fantasmal de un palacio del cine de los años 50, o la historia del Fox acabará desvaneciéndose en los créditos?