Una propuesta para transportar a los aficionados de los Dodgers por encima del tráfico de Los Ángeles sufrió turbulencias la semana pasada, cuando el Ayuntamiento de Los Ángeles votó por 12 a 1 para instar a Metro a detener el proyecto de góndola entre Union Station y el estadio de los Dodgers. El tranvía aéreo, con un coste estimado de 500 millones de dólares, conectaría el principal centro de tránsito de la ciudad con el estadio en unos cinco minutos, ofreciendo una alternativa aérea a las congestionadas carreteras.
Sus partidarios afirman que el sistema de góndolas podría trasladar a unas 5.000 personas por hora en cada dirección, reducir el tráfico después de los partidos y funcionar sin la financiación de los contribuyentes. También señalan que las góndolas son silenciosas, respetuosas con el medio ambiente y ya se utilizan con éxito en otras ciudades.
Preocupaciones de los opositores
Los detractores sostienen que el proyecto apenas contribuirá a reducir el uso del automóvil. Los grupos vecinales temen que las enormes torres de apoyo afecten a las vistas y al carácter de zonas de bajos ingresos, que se pierdan más de 150 árboles y que las obras se prolonguen durante años. Algunos también señalan que los aficionados seguirían teniendo que conducir hasta el centro para subir a la telecabina.
Posición del Ayuntamiento
En una votación de 12 a 1, los miembros del consejo aprobaron una resolución que aconseja a la Autoridad de Transporte Metropolitano del Condado de Los Ángeles poner fin al proyecto. La medida aún requiere la aprobación de la alcaldesa Karen Bass, que ya había apoyado la góndola como miembro del consejo de Metro. Su oficina aún no ha indicado si dará su visto bueno. Se espera que el año que viene se celebre una votación final sobre el proyecto, pero la decisión de esta semana señala un camino potencialmente difícil.

Antecedentes y financiación
La góndola fue propuesta por primera vez en 2018 por Aerial Rapid Transit Technologies, una empresa vinculada al ex propietario de los Dodgers Frank McCourt. La firma se comprometió a cubrir parte del costo y asegurar financiación privada para el resto. Los opositores, sin embargo, dicen que no se ha publicado un plan financiero completo, lo que deja abierta la posibilidad de que los contribuyentes puedan finalmente asumir los gastos de construcción o mantenimiento.
Perspectivas de la comunidad
La concejala Eunisses Hernández, que presentó la resolución, argumentó que el proyecto da prioridad a los intereses de desarrollo privado frente a soluciones significativas de transporte público, afirmando que los residentes no deberían tener que comprometer sus hogares, parques o calidad de vida.
Sin embargo, algunos residentes de Chinatown ven posibles beneficios. Seis familias de toda la vida han hecho pública una declaración en la que afirman que la telecabina podría aportar oportunidades económicas, como la contratación local, el apoyo a pequeños negocios propiedad de inmigrantes y la conservación de la cultura. Los partidarios también señalan que más de 400 empresas de Chinatown, El Pueblo y Lincoln Heights han firmado una petición de apoyo al plan.
La opinión de los Dodgers
Los Dodgers sostienen que la góndola sigue siendo un «proyecto innovador» que mejoraría la experiencia de los aficionados y el acceso al estadio. Por ahora, el proyecto no está oficialmente en tierra, pero su futuro dista mucho de estar garantizado.