Cualquiera que vuele con frecuencia sabe que estar al tanto de los cambios de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) puede ayudar a evitar retrasos inesperados y problemas en el aeropuerto. Desde nuevos procedimientos de control hasta actualizaciones de las políticas, incluso los cambios más pequeños pueden afectar a la experiencia de viaje.
Ahora, la agencia ha presentado una nueva iniciativa que podría cambiar la forma en que se gestionan los controles de seguridad en los aeropuertos de todo el país. La TSA ha presentado recientemente TSA GOLD+, un nuevo programa de colaboración público-privada que permite a los aeropuertos optar por un modelo en el que empresas de seguridad privadas pueden gestionar las operaciones de control de pasajeros sin dejar de cumplir con las normas federales de la TSA.
La iniciativa se basa en el actual Programa de Colaboración en los Controles de Seguridad (SPP) de la agencia, que ya opera en 20 aeropuertos de EE. UU., incluido el Aeropuerto Internacional de San Francisco. Según la TSA, el programa está diseñado para ayudar a los aeropuertos a adaptarse al aumento del volumen de pasajeros, mejorar la flexibilidad operativa y acelerar la adopción de nuevas tecnologías de control , tal y como informa The Hill .
¿Qué es TSA GOLD+?

Bajo el nuevo modelo, los aeropuertos participantes pueden asociarse con operadores de seguridad privados para ofrecer servicios de control personalizados y adaptados a sus instalaciones y al tráfico de pasajeros. A diferencia del actual programa SPP, TSA GOLD+ permitiría a los socios privados suministrar equipos y tecnología de control, además de dotar de personal a los puestos de control de seguridad.
La TSA seguiría supervisando las operaciones y haciendo cumplir los requisitos de seguridad federales, pero las empresas privadas desempeñarían un papel más importante en las actividades diarias de control, según informa USA TODAY.
¿Cómo afectará TSA GOLD+ a los viajeros?

Para la mayoría de los pasajeros, es poco probable que haya cambios inmediatos. Los viajeros seguirán pasando por los controles de seguridad estándar del aeropuerto y seguirán estando sujetos a los requisitos de seguridad de la TSA. Sin embargo, la TSA afirma que el programa podría reducir los tiempos de espera y aumentar la capacidad de control.
La agencia también afirma que el modelo tiene como objetivo proporcionar una mayor estabilidad operativa durante las interrupciones de la financiación federal, lo que podría reducir el riesgo de retrasos importantes en los controles de seguridad durante futuros cierres del Gobierno. Por el momento, la TSA no ha anunciado qué aeropuertos serán los primeros en incorporarse al programa.