Los Ángeles alberga muchas atracciones famosas en todo el mundo, pero pocas son tan insólitas como un lugar donde todavía se siguen sacando fósiles antiguos del suelo en medio de una ciudad moderna. Uno de esos sitios tan poco comunes se encamina ahora hacia una larga pausa.
Los pozos de alquitrán de La Brea cerrarán su museo el 6 de julio de 2026 para una reforma a gran escala que se espera que dure unos dos años. El proyecto tiene como objetivo modernizar las instalaciones de cara a los Juegos Olímpicos de 2028. Las autoridades afirman que el museo simplemente se ha quedado sin espacio, ya que su colección ha crecido hasta superar los 2 millones de fósiles y especímenes.
La renovación ampliará las zonas de almacenamiento, mejorará los espacios de exposición y añadirá nuevas instalaciones de investigación . También introducirá nuevas exposiciones diseñadas para ayudar a los visitantes a comprender mejor cómo trabajan los científicos directamente con los hallazgos del yacimiento.
Aunque el edificio principal estará cerrado, el parque al aire libre y los pozos de excavación permanecerán abiertos, lo que permitirá al público seguir observando las excavaciones de fósiles en tiempo real.
La historia del museo y por qué es importante
Los pozos de alquitrán de La Brea han sido un lugar científico clave en la ciudad durante más de 100 años. El asfalto natural atrapó a los animales durante la Edad de Hielo, conservando sus huesos con un detalle extraordinario.
Los científicos han recuperado fósiles de tigres dientes de sable, mamuts, lobos gigantes y muchas otras especies extintas. Estos descubrimientos han ayudado a los investigadores a reconstruir cómo era el sur de California hace decenas de miles de años.
El museo abrió sus puertas en 1977 para mostrar estos descubrimientos continuos y destacar el trabajo de excavación. A diferencia de la mayoría de los museos, este es un yacimiento en activo donde se siguen descubriendo nuevos fósiles.