California alberga lugares extrañamente bellos, desde enormes pueblos fantasma congelados en el tiempo hasta desiertos prácticamente interminables con intrigantes tallas milenarias. Si es usted un aventurero de carretera en busca de su próxima escapada emocionante, este rincón del estado, a sólo cinco horas de Los Ángeles, es perfecto.
Un paisaje surrealista en el Estado Dorado
El lago Mono es un extraño rincón de California, al este del Parque Nacional de Yosemite. Es uno de los lagos más antiguos de Norteamérica, formado hace más de 760.000 años, según la NASA. El lago es poco profundo, con una profundidad máxima de unos 157 pies, pero se extiende a lo largo del desierto. Al no tener salida, la sal y los minerales se acumulan, por lo que es unas dos veces y media más salado que el océano. De hecho, fue el mismísimo Mark Twain quien bautizó este lugar como el «Mar Muerto de California» en su libro Roughing It.
Una de las características más llamativas del lago Mono son sus torres de toba. Estas altas y puntiagudas formaciones rocosas parecen de otro planeta. Están hechas de piedra caliza y se forman cuando manantiales submarinos ricos en calcio se mezclan con el agua salada y alcalina del lago, explica el Comité del Lago Mono. Con el tiempo, la reacción química crea depósitos minerales duros que se convierten en torres. Cuando baja el nivel del agua, estas formas fantasmales quedan al descubierto, dando al lago su aspecto surrealista y de otro mundo.
Qué ver y hacer en el lago Mono

La principal atracción del lago Mono son sus extrañas torres de toba, por supuesto. Puedes pasear por ellas, hacer fotos y explorar los senderos, y es especialmente mágico si lo haces al atardecer. Otra actividad divertida es nadar en el agua salada; gracias a su alta concentración de sal, se flota fácilmente, ¡como en el Mar Muerto! Los observadores de aves también disfrutarán avistando gaviotas californianas y otras aves migratorias. Es un lugar único para hacer senderismo, navegar en kayak, explorar y experimentar la naturaleza de una forma inusual.
Cuál es la mejor época para visitar el lago Mono
Si tiene pensado visitarlo, finales de verano y principios de otoño son las mejores estaciones. El tiempo es cálido, los cielos suelen estar despejados y es el momento perfecto para fotografiar, observar aves o navegar en kayak. No olvide llevar agua en abundancia y crema solar, ya que la altitud significa que el sol es fuerte. También es imprescindible llevar calzado cómodo para explorar las zonas de toba y los senderos del paseo marítimo.