Si creciste mezclando todos los sabores de refresco en un solo vaso, o si recurrías al famoso «truco del vaso de agua» para conseguir un Sprite gratis, prepárate…
McDonald’s está retirando las estaciones de bebidas de autoservicio de sus comedores en todos sus locales de EE. UU., con el objetivo de completar totalmente la transición para 2032. El cambio, que ya se está llevando a cabo en cientos de restaurantes, es una de las modificaciones más significativas en la experiencia en el local de McDonald’s en décadas.
Aquí tienes todo lo que necesitas saber sobre por qué McDonald’s está trasladando los grifos detrás del mostrador y qué significa esto para el futuro de tus recargas gratis.
Por qué McDonald’s está haciendo este cambio

La iniciativa se gestó durante la pandemia de la COVID-19. Los puntos de contacto públicos compartidos, como las palancas y los botones de las máquinas de refrescos, se convirtieron en un problema de higiene inmediato.
Hoy en día, la decisión viene motivada por una combinación de factores operativos, financieros y estratégicos, y no solo por cuestiones de higiene, aunque estas sí que han influido en acelerar el proceso.
McDonald’s ha declarado públicamente que la medida tiene como objetivo crear una experiencia más uniforme en todos los canales de pedido. Con el nuevo modelo, todas las bebidas serán preparadas por los empleados utilizando sistemas automatizados situados detrás del mostrador.
También hay claros incentivos comerciales. Las bebidas servidas por el personal reducen la pérdida de producto derivada de las recargas no pagadas. Para una empresa que opera con márgenes ajustados en decenas de miles de locales, el ahorro puede ser significativo a gran escala.
¿Seguirán estando disponibles las recargas?
Sí, pero con una salvedad. McDonald’s ha indicado que los clientes que coman en el local seguirán teniendo refills disponibles. Sin embargo, en lugar de acercarte tú mismo a la máquina, tendrás que pedirle a un miembro del personal que te llene el vaso.
A medida que McDonald’s avanza hacia su fecha límite de 2032, el comedor se está convirtiendo en un entorno más ágil y automatizado.