La trayectoria de Víctor Villa y su famoso establecimiento, Villa’s Tacos, es una lección magistral sobre el «sueño americano» reimaginado a través del prisma de la cultura callejera de Los Ángeles. Lo que comenzó como un puesto ambulante en el patio trasero de Highland Park y que durante mucho tiempo ha formado parte del tejido de esta ciudad multicultural, llegó al escenario más grande del mundo en una edición verdaderamente histórica junto a Bad Bunny, que puso la cultura latina y el español en el punto de mira.
El sabor de México en el gran partido
Justo al comienzo de la actuación de Bad Bunny en la Super Bowl LX, mientras se movía por un conjunto de campos de caña de azúcar falsos, pasó por delante de una serie de pequeños negocios. Uno de esos momentos inmortalizó Villa’s Tacos: el cantante tomó una piragua (un postre tradicional puertorriqueño a base de hielo picado) de un vendedor y se la entregó a Víctor Villa, que estaba detrás de un carrito mostrando con orgullo el nombre de su negocio.
«Fue un honor, especialmente para mis padres, que emigraron a este país para darme una vida mejor. En ese momento, solo pensaba en las personas que me precedieron: mi abuelo, Alberto Pineda Celis, a quien está dedicado este restaurante», explicó Víctor. Más tarde, destacó : «Fue un honor representar al pueblo de Los Ángeles, representar a mi ciudad, la tierra natal de mis padres, a todos los mexicanos. Aunque no hablaba, era la voz de la ciudad y la voz de adónde te puede llevar un sueño».
Comida callejera con calidad Michelin
Tras su fachada aparentemente sencilla, Villa’s Tacos esconde sabores que lo diferencian de los innumerables otros locales de tacos de la ciudad. Las tortillas de maíz azul de Víctor Villa se han convertido en legendarias, hasta tal punto que el restaurante ha obtenido un Bib Gourmand de la Guía Michelin, un honor que reconoce la comida excepcional a un precio excelente, gracias al sabor auténtico, la consistencia y la calidad de los tacos.
Cuando se le preguntó qué pedido le recomendaría a Benito, respondió: «Le voy a dar un Villa’s Trio, que tiene un poco de esto y un poco de aquello: tres quesotacos: uno asada, uno chorizo papa y uno ranchera asada. No más me digas dónde, cuándo, y ahí llego».