Los Ángeles se está preparando para algunas mejoras importantes en el transporte en 2026, con proyectos diseñados para que desplazarse por la ciudad sea más rápido, fluido y conectado que nunca. La próxima ola de mejoras en las infraestructuras promete transformar la forma en que los angelinos y los visitantes se desplazan por la ciudad, justo a tiempo para la Copa del Mundo y los Juegos Olímpicos.
Uno de los proyectos más ambiciosos en el horizonte es el Corredor de Tránsito de Sepúlveda, una iniciativa a gran escala destinada a conectar el valle de San Fernando con el oeste de Los Ángeles. Esta semana, la Junta de Metro revisará las recomendaciones del personal para la Alternativa Preferida Localmente (LPA), lo que supone un hito clave en el desarrollo del proyecto.

El plan propuesto, la Alternativa Modificada 5, actualmente en fase de evaluación, es una línea de metro pesado. Conectaría la estación de Metrolink de Van Nuys con la estación Expo/Sepúlveda de la línea E, con paradas y conexiones directas en la estación G de Van Nuys y el futuro tren ligero del este del valle de San Fernando.
Esta ruta se basa en los puntos fuertes de propuestas anteriores, incluyendo vehículos automatizados en un túnel de un solo tubo, un servicio frecuente de 2,5 minutos en hora punta y ubicaciones de estaciones que llegan a destinos importantes como la UCLA. Todo ello sin necesidad de un conducto de ventilación disruptivo en las montañas de Santa Mónica ni de un trazado aéreo a lo largo de Sepulveda Boulevard.
Las estimaciones preliminares sitúan el coste de capital en 24 200 millones de dólares, cuya financiación se espera que provenga de medidas locales, fuentes estatales y federales, y posibles asociaciones público-privadas.