El Aeropuerto Internacional de Los Ángeles está a punto de recibir un importante lavado de cara. Tras años de planificación, la ciudad está llevando a cabo una de las mayores mejoras de las carreteras en décadas, con el objetivo de facilitar el tráfico tanto a los viajeros como a los vecinos. El proyecto afecta a casi todas las zonas de la terminal central del aeropuerto de Los Ángeles y promete cambiar el modo en que los pasajeros entran y salen del aeropuerto.
La Junta de Comisionados de Aeropuertos de Los Ángeles acaba de aprobar 1.000 millones de dólares para financiar la fase final de las mejoras viarias del Programa de Modernización de Aeródromos y Terminales, según se indica en un reciente comunicado de prensa.

Esta fase reconfigurará 4,4 millas de carreteras, construirá nuevos puentes y senderos peatonales, actualizará la iluminación y la señalización y añadirá sistemas de tráfico inteligentes. Se espera que las carreteras de entrada estén terminadas antes de los Juegos Olímpicos de verano de 2028, y las de salida en 2030.
Las autoridades afirman que los cambios están pensados para separar el tráfico del aeropuerto de las calles locales, reducir la congestión y aumentar la seguridad para peatones y ciclistas. Se eliminarán más de 500 coches del bulevar Sepúlveda en las horas punta, y las vías elevadas agilizarán los desplazamientos manteniendo más tranquilas las calles de los barrios. LAWA lo llama un paso hacia una experiencia más suave y elevada para todos los que pasan por LAX.
El apoyo de la comunidad ha sido fuerte, con más de 150 reuniones de las partes interesadas y múltiples revisiones ambientales que dan forma al plan. Ayuntamientos, grupos empresariales y organizaciones cívicas afirman que las mejoras modernizarán el aeropuerto, mejorarán la seguridad y, por fin, harán que los desplazamientos por el aeropuerto no sean un quebradero de cabeza para los angelinos.