Los Ángeles acaba de perder una parte de su ADN culinario, lo que cambia para siempre el panorama gastronómico local. Tras más de un siglo en funcionamiento, Cole’s (ampliamente reconocido como el lugar de origen del sándwich French dip) ha cerrado oficialmente, lo que marca el fin de uno de los restaurantes más antiguos y legendarios de la ciudad.
Durante el último año, los repetidos anuncios de cierre mantuvieron al restaurante en un extraño limbo, con clientes fieles acudiendo en masa para darse «un último bocado» más de una vez. Pero esta vez es definitivo. La despedida tuvo lugar durante el último fin de semana, más concretamente el domingo 29 de marzo, cuando largas colas se extendieron por la calle mientras los comensales acudían en masa para saborear por última vez un pedazo de historia.
El aumento de los costes y la irregularidad del negocio hicieron finalmente imposible mantener las puertas abiertas, una realidad que se ha vuelto cada vez más común para los restaurantes tradicionales de toda la ciudad.
La historia del French Dip de Cole’s
Fundado en 1908, Cole’s se convirtió rápidamente en un pilar del centro de Los Ángeles en una época en la que la propia ciudad aún estaba buscando su identidad. Lo que comenzó como un modesto local se convirtió en toda una institución local.
Su motivo de fama (el sándwich French dip) ayudó a consolidar su lugar en la historia culinaria. A lo largo de las décadas, el restaurante se adaptó sin dejar de aferrarse a sus raíces. Pasó por múltiples propietarios, cada uno de los cuales dejó su huella al tiempo que conservaba los elementos que lo hacían especial, desde su interior vintage hasta su menú sin florituras.
Una importante renovación en la década de 2000 dio un nuevo aire al local, restaurando detalles históricos y mejorando al mismo tiempo las operaciones entre bastidores.